Cuando nadie me ve – Sara Carbonero » Osos y camiones.

20 septiembre 2016

Osos y camiones.

“Algunos tristemente enamorados

pagando todavía el precio del amor

algunos que no pueden esperar,

y no aguantan más la necesidad

Algunos cautivos de eso,

que no saben donde mirar,

tengo algunos hermanos y una hermana muy hermosa,

la libertad.”

La libertad.

Andrés Calamaro.

El otro día fui con Martín a comprar un regalo de cumpleaños para un amiguito. Entramos a una conocida tienda de juguetes en la que sobre una superficie, calculo de unos 700 metros cuadrados, perfectamente colocados, podíamos encontrarlos de todas las clases, colores, formas y tamaños.

Nada más entrar y ver aquello pensé si había hecho bien en llevarme a Martín como acompañante en la misión. Era la primera vez que él veía un sitio así y estaba temiéndome el momento en el que empezara a meter cosas en la cesta y a decirme aquello de “mamá, esto es mío, mamá esto es mío, míííííííooooo…” (estamos ahora en ese punto de que todo es suyo). Iba preparada para explicarle que en esta ocasión íbamos sólo a por el regalo de su amigo Kiko, y que no podía llevarse nada a casa.

El caso es que empezamos a andar por esos pasillos interminables que por un momento (sobre todo cuando entramos en la zona de las “Nancys” y las “barbies” ) me transportaron a aquellas noches de Reyes de antaño.  Martín iba más entretenido con la cesta gigante con ruedas (tan gigante que era más grande que él) que mirando los juguetes en sí. Pasamos al lado de todas las “familias” de juguetes: Patrulla Canina, Frozen, Peppa Pig, Dora la exploradora, Cars, Toy Story, las tortugas Ninja, los Minions, los Nenucos, Pocoyo… Continuamos caminando entre los pasillos y llegamos a la zona de los robots y  los superhéroes. En ese momento me alivió comprobar que las cosas no habían cambiado tanto, que Batman, Superman y Spiderman seguían tal y como los recordaba ,-)

A todo esto, Martín no prestaba gran atención, estaba impresionado por el espectáculo de colores y sonidos pero nuestra cesta seguía vacía.

Llegamos a la sección de los Playmobil (aquí quiero hacer un inciso y preguntar quién diseña los montajes y las piezas porque todavía me duele la cabeza y los dedos de la última vez que tuve que ingeniármelas para montar un establo para los caballos, ¡qué cosa tan complicada!).

A Kiko, el amiguito de Martín le gustan mucho las motos, así que nos dirigimos hacia esa zona. Ya podíamos ver a lo lejos (insisto en que la superficie de la tienda era enorme) unas cuantas motos, coches, camiones y bicicletas perfectamente alineadas, cuando mi hijo salió corriendo entusiasmado. Yo intuía lo que había visto y no me equivoqué. Fui detrás de él hasta la zona donde estaban las figuritas de los animales. Unas figuras tan reales que parecen de verdad (aunque en tamaño mini). En casa ya tenemos unos cuantos, de hecho tenemos animales que no sabía que existían… no hay nada en el mundo que le guste más a Martín. Se pasa el día ordenándolos por familias, poniéndolos en fila, inventando conversaciones entre ellos…

Y ahí estaba él, ante lo único que había despertado su curiosidad en toda la mañana. Y claro, ante la pregunta: “Mami, ¿puedo llevarme uno a casa?” yo, que me había prometido que no iba a ser “blanda” al verle con el osito en la mano no supe decirle que no. En cambio le dije “pero si ya tenemos en casa unos osos…” y me respondió : ” No mamá, nos falta el oso polar“.

Así que nos fuimos hacia la caja con la moto para su amigo cumpleañero y el oso polar en miniatura para la colección de animales de Martín.

Pensé, ¡qué diferentes pueden ser los gustos de los niños y qué bonito que así sea!

Sin embargo, cuando íbamos a pagar, un señor que  estaba con su hijo en la fila empezó a hablar con nosotros. En su cesta llevaba un camión y dos coches de policía y preguntó a Martín si le gustaban. Él le enseñó el oso y unos elefantes que lleva siempre consigo y entonces el señor le dijo: “Ya te tienen que gustar los coches y los camiones, son mucho más divertidos que los animales”. El señor lo dijo con toda su buena intención, de una manera simpática pero aquello me hizo pensar.

Unos días después leí el nuevo post de mi querida Raquel del Rosario en el que dice que gran parte de lo que somos de mayores nos viene ya de serie por unos patrones establecidos desde niños. Y luego nos cuesta bastante desaprender lo aprendido.

No puedo estar más de acuerdo. En mi opinión, la infancia engloba un montón de características que lamentablemente perdemos (en la mayoría de los casos) al hacernos adultos: espontaneidad, imaginación, sinceridad… y la más importante de todas, la libertad.

A medida que nos vamos haciendo mayores perdemos espontaneidad, por eso de que hay que guardar las formas y uno no puede comportarse tal y como le apetece. También, perdemos la capacidad de imaginar porque no es práctico, o eso dicen. Lo mismo ocurre con la sinceridad ¿os imagináis qué sería del mundo si todos dijéramos en todos y cada uno de los momentos de nuestros días la verdad? Ya os lo digo yo ¡un caos!  En definitiva, cuando crecemos somos menos libres.

Nos atamos a diferentes cosas, a ciertas rutinas, horarios y protocolos. Nos ceñimos a unas normas y es que existen normas de todo tipo, hay cientos, miles de normas ¡demasiadas! Normas que hablan sobre cómo comer, cómo hablar, como vestirnos e incluso qué cosas nos tienen que gustar y cuales no.

Al hilo de esto y volviendo al tema de los niños, recuerdo que hace unos meses escuché en la radio otra noticia similar. La cantante Adele llevó a su hijo a Disneylandia vestido de Anna, uno de los personajes de Frozen. Nuevamente el debate estaba servido. Hay quien tachó de provocación este gesto, pero poneos a pensar.
Si tuvieseis tres años y os dieran a elegir entre vestiros con un aburrido uniforme o un colorido, divertido y brillante disfraz ¿qué elegiríais? Yo recuerdo que cuando era niña adoraba jugar al scalextric con mis primos y al fútbol en los recreos. Simplemente es cuestión de personalidad y gustos.

A veces los mayores estamos tan preocupados por el qué dirán que nos olvidamos de ser nosotros mismos, incluso se nos olvida qué es aquello que nos gusta. Tenemos tantas cosas que aprender de los niños y a la vez muchas que enseñarles, contamos con unos cuantos años de ventaja para no permitirles cometer los mismos errores que cometimos nosotros y sin duda alguna el mejor legado que podemos dejarles es la libertad.

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Fotos mágicas de Bernardo Doral.

¡Un beso enorme!

“Lo único que evita que el viento se nos lleve son nuestras historias. Ellas nos dan un nombre y nos colocan en un lugar, nos permiten seguir tocando.”

El hombre que se enamoró de la luna.

Tom Spanbauer.


118 Comentarios

  • 1. Gabriela  |  26 septiembre 2016 - 01:19

    Quiero contestar a SONIA, mira, yo toda mi vida he tenido perros en casa, han sido parte de mi familia, y cuando por desgracia nos han dejado los henos llorado como a uno más de nosotros, de verdad ¿ no te da vergüenza utilizar un post donde Sara, una vez más, da una lección de liberdad, para querer atacarla con algo, que seguro fue dolorosisimo para ellos ? ¿ tu que sabes que pasó con Doce ? la maldad que tenéis algunos energúmenos, eso si, escondidos tras un teclado porque no tenéis valor para dar la cara, puede llegar a límites insospechados, si aceptas un consejo comprate un libro de autoayuda, te hará bien para que aprendas, o lo intentes al menos, ser lo más parecido a un ser humano.

  • 2. Priette  |  26 septiembre 2016 - 13:18

    Nada más bonito que la libertad y este blog http://www.priette.com/blog/

  • 3. GLADYS FABREGAS  |  26 septiembre 2016 - 16:08

    Hola Sara!!!!
    En tu ultimo post ,mencionas el maravilloso blog de mi paisana RAQUEL DEL ROSARIO,y me asalto la curiosidad por saber a que blogs eres” blogadicta”.
    Y otra curiosidad ,Que libro estas disfrutando estos dias?,Yo recien termine LA ISLA DE ALICE ,y fue tu rese+a la que finalmente me animo a comprarlo,Hoy empiezo LA LUZ DE ROSTRO.
    Un saludo lleno de cari+o,para ti y tu bella familia.
    Salud
    Glds

  • 4. Mimasme  |  27 septiembre 2016 - 00:41

    Hola Sara¡ En primer lugar enhorabuena por el blog, es fantástico. No me pierdo ni uno de tus post.
    Tienes mucha razón en el de esta entrega, deberíamos esforzarnos por no cortárles las alas a los mas pequeños. -Deberíamos #Mimarles o como bien dice una de nuestros diseños, los cuales te animamos a conocer en nuestra página: http://www.mimasme.com “Dame alas para volar y motivos para quedarme”. #Libertad
    Feliz semana.

  • 5. Moniak  |  27 septiembre 2016 - 09:15

    hola Sara!
    Espero que en la próxima ronda de respuestas me toque a mí!

    De dónde son las botas de la foto de instagram cuando te ibas a Paris?

    Graciasssss

  • 6. Cristina  |  27 septiembre 2016 - 15:00

    Me encanta el Post!!!

    Qué os parece mi look de hoy?
    Chicas os espero!!
    http://www.martinanvalentina.com

  • 7. Merche  |  27 septiembre 2016 - 16:18

    Hola Sara !!!Haber si en el próximo post te animas y nos hablas de tus ultimas compras de ropa para otoño y de esas botas tan bonitas que llevastes para ir a París….Porfa.!!!!Un beso guapa .

  • 8. Mónica  |  27 septiembre 2016 - 16:31

    “…La infancia engloba un montón de características que lamentablemente perdemos…”
    No puedo estar más de acuerdo. Perdemos eso y además cuando llegamos a adultos, nos cuesta recordar lo que tiempo atrás vivimos, cosa que sería maravillosa para saber ponernos en el lugar de nuestros niños desde bien temprano.

    Me he encontrado con esta entrada revisando FB y me parece tan sensata… Ojalá todas las madres tuvieran la oportunidad de vivir la maternidad de forma tan consciente, porque no siempre es así, por el motivo que sea (tú y Raquel sois ejemplo para otras mujeres).

    Me permito invitarte a leer CONEXIONES DE AMOR, donde alguien a quien apenas nadie conoce, cuenta su maternidad y la gran conexión que tuvo con sus hijos, ya desde el embarazo (incluso con el primero, que no llegó a nacer). Una bonita historia que como madres nos hace reflexionar.

    Un saludo Sara!!

  • 9. Ana  |  28 septiembre 2016 - 11:13

    Me encanto el Post Sara!
    Me siento muy identificada.

    Mi hijo tiene casi 3 años y le encanta disfrazarse de Blancanieves,también le encanta jugar con animales y coches es una maquina en su patinete, y si ve un charco va directo a saltar en el, yo le dejo, no me importa que se manche siempre llevo ropa extra, y para eso tengo una buena lavadora, de hecho me parece que cuando vuelve a casa muy limpio no se ha ganado el Baño!

    A mi me parece fascinante que no tenga ninguna limitación y nada le de vergüenza o le parezca mal, le admiro por dejarse tener esa espontaneidad, ser el mismo, ojalá nadie le corte las alas.
    Tenemos tanto que aprender de estos pequeños!

  • 10. Mónica - Mes Voyages à Paris  |  28 septiembre 2016 - 11:24

    Qué maravilla de fotos y cuánta ternura desprenden Sara…
    Un besito!
    xx
    Mónica Sors
    MES VOYAGES À PARIS
    NEW POST: MI DIARIO DE VIAJE A NY!
    HACED COMO YO: QUIERES VIAJAR A TU DESTINO SOÑADO??

  • 11. ANA  |  29 septiembre 2016 - 11:31

    Hola Sara,

    Que fotos tan bellas! Eres super natural y sencilla, por dentro y por fuera.

    Me podrias decir de donde es el vestido gris?? parcece un basico de armario… ,)

    Un beso!

  • 12. The 109 Block  |  29 septiembre 2016 - 12:00

    Un post precioso como siempre y unas fotos súper tiernas.

    Un abrazo!

    Nuevo post en The 109 Block: http://www.the109block.com

  • 13. Ainhoa- About dressing peonias  |  29 septiembre 2016 - 13:22

    Me encanta el post y las fotos tan bonitas!!!
    por aqui dejo mi link,que acabo de empezar hace poquito!!!
    un saludo!!
    https://aboutdressingpeonias.blogspot.com.es

  • 14. Patricia  |  30 septiembre 2016 - 12:31

    Hola, Sara!

    Primero de todo, felicitarte por el blog! Espero cada post nuevo con muchas ganas. Te leo desde el primer día, pero hasta hoy no me había atrevido a escribir. Pero como dicen, siempre hay una primera vez para todo, verdad?

    Para el puente de diciembre estaré en Oporto 3 noches. Mi hermano cumple 30 años y mi madre y yo, hemos decidido hacerle este regalo sorpresa e irnos los tres.
    El año pasado, mi madre cumplió 50 años y como regalo sorpresa nos fuimos los tres a Bélgica.
    Siempre nos lo pasamos muy bien juntos, pero viajar en familia y ya de adultos, creo que es algo que valoras y disfrutas mucho más. Que importante es la familia, verdad?

    Me volveré a leer los post en los que hablas de sitios bonitos en Oporto para no perdérmelos (en el fondo si he escogido este destino es por todas esas cosas maravillosas que nos cuentas de la ciudad)
    Pero, si se te ocurre algún otro sitio o alguna bodega con encanto que visitar, bienvenida será la información!

    Bueno, para ser la primera vez, creo que me he explayado bastante! Un beso muy grande!

  • 15. Mila  |  30 septiembre 2016 - 13:06

    Ellos son inocentes, tiernos y muy sinceros, hay que mantener esa esencia en ellos. Estais muy guapos. bsssss
    http://creacionesmila.com

  • 16. Ana  |  1 octubre 2016 - 22:43

    Aún no soy madre Sara, pero como maestra no puedo estar más de acuerdo contigo. Hay que aprender más de la espontaneidad de los pequeños que a cada uno le guste y juegue con lo que quiera. Me encanta esa forma de pensar. Los estereotipos sólo están en la cabeza de los mayores.

  • 17. TAMARA HERRERA  |  2 octubre 2016 - 13:38

    Hola Sara,
    qué razón tienes!!

    Soy educadora social y creo que a l@s niñ@s hay que dejarlos la libertad de elegir con qué quieren jugar sin marcar qué juguetes son para niño y qué juguetes son para niña.

    Lo importante son los valores que se les enseñen.

    Me ha gustado mucho el post.

    Aprovecho para invitarte a visitar mi web http://www.thgcamisetas.es
    Son camisetas inspiradas en letras de canciones de Leiva, Pereza, Calamaro, Bunbury…
    Incluso creo que podría haceros alguna para que tu y Martín vayáis a juego.
    Espero que te guste.

    Saludos

    Tamara

  • 18. Pilar Sanchez  |  2 octubre 2016 - 18:18

    Hola Sara, es la primera vez que escribo. Tu post de la libertat, me ha hecho recordar cuando mi hijo era pequeño como el tuyo (ahora tiene 19 años). Sus juguetes preferidos eran los animales y los playmobils (de animanes claro, zoo, granja, establo, etc) Le encantaban unos animalitos coleccionables que eran replicas de originales a escala. Tambien jugaba a ponerlos en fila por todo el salón, todavia los conserba con mucho cariño. Como educadora infantil creo que és un gran juguete que fomenta la creativitat para invertar una historia a partir de los personajes que serian los animales, así que enhorabuena por ellos, seguro es un niño cariñoso.

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