Cuando nadie me ve – Sara Carbonero » Se buscan valientes

11 Febrero 2017

Se buscan valientes

Sin miedo, si quieres las estrellas vuelco el cielo
No hay sueños imposibles ni tan lejos
Si somos como niños
Sin miedo a la locura, sin miedo a sonreir”

Sin Miedo, Rosana.

 

Esta semana, mientras transcribía uno de los cuestionarios de la sección “Cuando nadie nos ve” de la revista Elle, volví a pararme en la pregunta número veinticuatro, esa en la que el entrevistado me cuenta cuál es su mayor miedo. Bueno, pues esta vez tampoco hubo sorpresa en la respuesta: “que les pase algo malo a mis hijos”. Es lo que me responden el noventa y cinco por cien de los personajes y lo que yo misma respondería si me hicieran esa pregunta. Porque una vez que eres madre o padre, no hay nada que pueda dolerte más que el sufrimiento de un hijo. Este pensamiento ronda la mente de los padres mucho más de lo que nos gustaría y aunque todos sabemos que algún día tendrán que conocer el sufrimiento y la decepción, nunca estamos preparados para ello.

Una buena amiga suele decirme aquello de “niños pequeños, problemas pequeños. Niños grandes, problemas grandes”. Parece obvio. Pues yo tardé en entender el significado de esto.

Cuando los niños son bebés nos preocupa sobre todo su salud, que se pongan malitos, que no duerman o coman bien… Pero cuando van creciendo y siendo independientes los miedos aumentan. Ya no pueden estar en casa, en su burbuja. A partir de los tres años (normalmente) nuestros hijos empiezan una etapa de continuo aprendizaje, donde el colegio pasa a ser su segunda casa y los profesores y compañeros cobrarán un gran protagonismo en sus vidas. ¿Cuántos de los papás que estáis leyendo esto habéis pensado alguna vez si vuestro hijo estará bien integrado en la clase, si será un niño respetado, o también al contrario, si será buen compañero, respetuoso y educado con el resto de niños? Por decirlo claro, si le pegarán o pegará él. Apuesto a que a muchos se os ha pasado ese pensamiento por la cabeza aunque sea una décima de segundo. Pero lo que seguro no habéis pensado tantas veces es si vuestros hijos estarán presenciando alguna situación injusta en clase y serán capaces de contarlo.

Os hablo de todo esto a propósito de la nueva campaña de Mediaset llamada “Se buscan valientes”.

Estoy buscando una persona “Capaz de acometer una empresa arriesgada a pesar del peligro y el posible temor que suscita”, lo que viene a ser un #valiente de toda la vida. Muchos pensaréis que es fácil, incluso alguno quizá os identifiquéis como tal. Yo, a mis treinta y tres años recién cumplidos he llegado a la conclusión de que ser valiente en todas y cada una de las situaciones que se nos plantean en la vida no es nada fácil, sobre todo en aquellas situaciones en las que perdemos la autoestima o nos sentimos amenazados por un peligro.

“Se buscan Valientes” es una iniciativa que nos anima a mirar de frente, a no girar la cabeza  ante un problema tan preocupante y, lamentablemente, tan frecuente en los últimos tiempos: el acoso escolar.

Aunque parezca mentira, hay quien todavía le quita hierro a este asunto (he escuchado a personas que tratan de suavizarlo) diciendo que no es nada nuevo, que siempre ha ocurrido. Siempre han existido “los malotes” en los colegios. Niños que se aprovechaban de la debilidad de otros niños, les insultaban, les menospreciaban…Todos nos hemos reído del “gordito” o el “cuatro ojos” de la clase pero no pasaba nada. Permitidme que dude de esta afirmación, lo de que no pasaba nada… ¿Alguno de vosotros habéis hablado con alguien que haya sufrido estos insultos? Personas que se han identificado durante años con esa etiqueta de feo, gordo, torpe, o incluso cosas peores. Insultos que hicieron mella en todos ellos y que incluso años después hacen que estas personas tengan problemas de seguridad con su aspecto físico, aunque el gordito ya no sea gordito o el torpe ya no sea torpe, o puede que nunca lo fueran.

Palabras que calaron tanto en ellos que llegaron a creerlas e incluso a pensar que las merecían. Una vez incluso, conocí a una persona que cuando le pregunté si le gustaría volver a su infancia me respondió que no, precisamente porque vivió esta experiencia. No nos engañemos, esto ha ocurrido desde siempre, sí, pero claro que pasaba algo, pasaba mucho y si no preguntemos a las víctimas.

Hoy en día este tipo de ACOSO ha tomado una nueva dimensión con la llegada de las redes sociales. Como sabéis no soy muy asidua a ellas, creo que tienen algo positivo, la enorme capacidad de conexión con otras personas para por ejemplo apoyar causas sociales, compartir noticias, o simplemente ver cómo le va a ese amigo que tanto tiempo hace que no vemos. Pero también tienen su lado negativo, e incluso peligroso: viralizar conductas como la violencia verbal o física hacia otras personas.

Hay personas que hacen “lo que sea” para generar contenido en las redes sociales. Cuando digo lo que sea es lo que sea. Algunos se tiran desde un tercer piso a una piscina, otros conducen a 200km por hora o en dirección contraria mientras se graban y los hay quienes disfrutan humillando a un compañero. Todas estas situaciones que he citado tienen algo en común: el peligro.

Las escenas de peligro que rozan los límites de la legalidad (algunas incluso los traspasan )”venden” mucho en las redes sociales. Vivimos, nos guste o no, en la era de los “likes” y los unfollow.

Hace no mucho leí una noticia sobre un grupo niños de unos catorce años que se autodenominan “los odiadores”. Estos chavales se dedicaban a insultar y dar palizas a otros compañeros mientras unos terceros grababan la escena y reían. Posteriormente difundían el vídeo en las redes sociales con un texto escrito por encima de las imágenes donde podía leerse: “menuda paliza le e pegao”. Habrán pasado unos meses desde leí esta historia y por desgracia no es un hecho aislado. Si buscamos en los periódicos de las últimas semanas podemos encontrar titulares como estos:

“Estremecedor caso de bullying en México: estudiantes envenenaron a una compañera con plaguicida.”
“Niña de 7 años intentó escapar del bullying en su escuela”
“Dos menores detenidos en Murcia por dar palizas a compañeros y difundirlas en la Red”
“Investigan si el suicidio de una chica de 13 años en Murcia es un caso de acoso escolar”
Pegan a un niño de 7 años cuando iba a dejar su carta para Papá Noel”
“Detenidos en Alicante cuatro menores por acosar a una compañera de clase”

Y podría seguir… porque desafortunadamente hay muchas más. Y otros cuantos casos que estoy segura de que no se cuentan, por no crear alarma social o simplemente para no “dar ideas” a otros jóvenes.

La realidad es que uno de cada diez niños sufre acoso escolar, niños para los que levantarse cada mañana e ir al colegio es un drama que continúa tras las aulas en las redes sociales. Una pesadilla que en algunos casos les lleva incluso a quitarse la vida.

¿Y qué podemos hacer ? Ojalá fuera fácil tener una respuesta infalible. Creo todos pensamos que gran parte de la clave está en la educación. Tenemos que educar y educarnos. No hacer la vista gorda ante ninguna de estas circunstancias, cualquier gesto pequeño puede ayudarnos a identificar el problema. Esto es algo que saben muy bien las profesoras creadoras del programa Kiva para la prevención del acoso.

Su origen está en Finlandia, un país especialmente sensibilizado con el acoso escolar y en que el tras varios y graves sucesos de esta índole el gobierno decidió tomar medidas y aplicarlo, con excelentes resultados. Actualmente en España ya hay algunos colegios en los que se usa este método.

La diferencia entre este método y los otros es que en lugar de tratar de educar a los agresores o identificar y socorrer a las víctimas, se pone el foco especialmente en aquellos alumnos que no son ni víctimas ni verdugos. El programa los denomina “by-standers”. El acoso es considerado un fenómeno de grupo donde entran en juego más personas a parte del acosador y la víctima: los testigos. Un papel clave en el acoso escolar.

Con el silencio de los testigos, los acosadores se sienten apoyados, se sienten más líderes. Este programa busca romper este estereotipo, no permitiendo el silencio ante estas conductas. Educa para hacerlas visibles, para denunciarlas ante los profesores. Además muestra herramientas a los alumnos sobre cómo actuar. Trabajan la empatía, el respeto, la comunicación, las emociones.

Estos “by-standers”, espectadores, testigos o como queramos llamarlos son los valientes que Mediaset está buscando. Una acertadísima campaña a la que me sumo animando desde aquí a todo el mundo a ser valiente, a no hacer como que no pasa nada y a que denuncien estas situaciones.

El Ministerio de Eduación pone a nuestra disposición el teléfono gratuito 900 018 018 y también podemos denunciarlo a la Fundación ANAR 900 20 20 10.

Nadie merece, y menos un niño, que se le acose e insulte o se le haga sentir vulnerable, que no vale nada.
Debemos luchar por dar a nuestros niños (víctimas, acosadores, testigos) las herramientas necesarias para manejar el bullying.

Si alguna vez has presenciado alguna escena como esta, es posible que sientas miedo, que dudes, que te quedes paralizado y no sepas como actuar, es posible que no encuentres la fuerza para hacerlo pero, como dice el Rap que el Langui ha escrito para esta campaña, LA FUERZA DEL #VALIENTE ESTÁ EN EL CORAZÓN, busca esta fuerza y DENÚNCIALO.

¡Un beso enorme!

“Si hay alguien que se siente solo, si hay alguien que han dejado apartado, ponte en su lugar ¡yo ya estoy a su lado!”

El Langui


33 Comentarios

  • 1. estefania  |  13 Febrero 2017 - 14:11

    hola sara,

    te leo siempre pero no suelo escribir , la verdad que es un tema muy triste y se siente miedo con los hijos para que ellos no pasen por esto .

    yo tuve acoso escolar pero no por los compañeros si no por un profesor y de esto si que es de un tema que no se habla ni se toca pero tambien lo hay y te condiciona a muchos aspectos de tu vida .

    un besazo!!!!

  • 2. Elena  |  13 Febrero 2017 - 14:44

    Respuesta a Lidia,

    Las gafas de sol son el modelo Bowie de Goodbye, Rita http://www.goodbyerita.com

  • 3. Maria  |  13 Febrero 2017 - 14:47

    Hola Sara,
    Un blog muy interesante, sobre un problema, que como bien dices, ha existido siempre, solo que ahora es aún más grave debido a la difusión de las nuevas tecnologías de las que hacen un uso indebido los menores.
    Te digo que han existido siempre, y con conocimiento de causa, porque aún teniendo actualmente 34 años, no he olvidado lo que padecí en el colegio, debido a un problema de piel, que se convirtió en la excusa perfecta, para pegarme, insultarme, arrinconarme y hacerme sentir menos que el resto. Como bien dices, es algo que te condiciona el resto de tu vida, porque hoy en día, mi forma de ser esta muy marcada por lo vivido en esa época. Mi autoestima e inseguridades, mi desconfianza inicial a conocer gente, una coraza al fin y al cabo con la que intento protegerme y que hace que me cueste confiar en la gente, e incluso en mi misma y mis posibilidades.
    Últimamente es algo que me ronda la cabeza y me preocupa, porque en breve seré madre, y pondré todos mis esfuerzos en educar a mi hija en el respeto a los demás y en qué tenga seguridad en sí misma, para que nunca tenga, en la medida de mis posibilidades, que estar en ninguno de los dos roles, sino que este en el de los valientes, y que ayude a que nadie pase por lo que pasé yo.
    Un saludo.
    María

  • 4. TrendyGirls10  |  13 Febrero 2017 - 18:14

    TODOS CONTRA EL BULLYING
    Genial trabajo de El Langui y Jesús Vázquez.

    Trendy besos,
    https://trendygirls10.blogspot.com.es

  • 5. Elba  |  14 Febrero 2017 - 12:57

    Cuánta razón! Pero qué difícil es ser “el chivato” en ese momento de la vida… Por desgracia socialmente sigue habiendo roles, y en los niños son muy evidentes… ¡Ojalá que todos eduquemos para que sean valientes!
    Soy de las que piensa, que sólo por plantearte estas cuestiones, intentarás hacerlo lo mejor posible como madre y educadora, les harás pensar a tus hijos, y promoverás valores buenos en ellos. Deseo que esta campaña ayude a que la sociedad se mentalice, y el bullying empiece a ser cosa del pasado.
    ¡Gracias por hacer visible y concienciar!
    Un abrazo, Sara

    http://www.nototheritgirl.wordpress.com

  • 6. Marinita Rossi  |  16 Febrero 2017 - 11:16

    Guapi voy on retraso en los post ehhhh jajajajja. Gracias por denunciar todo esto. Creo que hasta que no le pasa a alguien cercano la gente no es consciente. Muchas veces falla más la actitud de los adultos….se protege al acosador y no al acosado. Yo tengo algún capítulo en mi vida que jamás olvidaré pero mi mente maravillosa tiene un muro en ciertos temas y casi me cuesta recordar. Un besote enorme.

  • 7. Sonia  |  16 Febrero 2017 - 13:43

    Hola mi sobrina sufrio acoso, estubo muy pero que muy mal levantaba de la cama, tuvo depresion y le han diagnosticado trastorno obsesivo compulsivo lleva años a tto psicologico y psiquiatrico.
    Pienso que van muy jovenes para el instituto y que abria que cambiar eso. Es una luchadora, una gran chica de 18 años.
    Y a,las machotas de los

  • 8. M. ROSARIO  |  22 Febrero 2017 - 13:54

    buenos dias. Yo soy una madre de una niña acosada, excluida. Va a cumplir 16 años. Está así desde que empezó al instituto en primero de la ESO. El acoso no solo hace daño a la persona que lo sufre, y le provoca inseguridad, baja autoestima y mucho sufrimiento, también a la familia le provoca mucho sufrimiento. Que siempre lo haya habido no significa que esté bien y justificarlo con frases como el se lo ha buscado, son cosas de niños…. Nadie y lo digo desde el conocimiento, quiere ver sufrir a sus hijos.

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