Cuando nadie me ve – Sara Carbonero

21 abril 2017

Cierra UNICEF

“Yo no necesito hablar para expresar una emoción,
me basta sólo con mirar.
Pero sí necesito amar
es mi única ambición.
(¡es lo que necesito!)”

Mi Realidad, Lori Meyers

Cuando hace año y medio empecé a usar Instagram no me imaginaba que iba a perder tanto tiempo saltando de una foto a otra. Instagram está lleno de perfiles interesantes: decoración, cocina, viajes…Siempre he dicho que me parece una red social muy inspiradora (si sabes elegir bien los perfiles que debes mirar). Aún así, es una red social y como todas tienen sus peligros o sus cosas menos buenas y una de esas es el tiempo. No se trata de lo que haces, sino de lo que dejas de hacer cuando te pasas los minutos “enganchado”. Yo reconozco que algunas noches sustituyo el rato de lectura antes de dormir por dar un repaso a mis perfiles preferidos.

Una de estas noches me encontré con una foto que me cautivó.

La expresión de satisfacción de la chica de rojo,  la fuerza con la que se mantiene, la mirada del bebé y la alegría contenida de quien lo sostiene… La foto me llamó mucho la atención y como solemos hacer todos en estos casos, leí rápidamente el texto que la acompañaba:

@unicef_es “Cuando Umara Bukar, un bebé de 7 meses, llegó a una de las clínicas que apoyamos en el campamento de desplazados de Muna Garage, en el noroeste de Nigeria, pesaba solo 4,2 kilos, 20 días después, ha ganado casi un kilo y su vida ya no corre peligro. Los cuidados (y el buen humor) de nuestra oficial de Nutrición Aishat Abdullahi están dando resultados. Umara es uno de los más de 131.000 niños menores de cinco años que hemos tratado este año contra la desnutrición aguda grave. En Nigeria 4, 6 millones de personas necesitan alimentos” UNICEF/UN041140/Vittozzi #Nigeria #Borno #desnutrición #BokoHaram #UNICEF

Por un  momento intenté ponerme en la piel de esa madre y en la desesperación de estar lejos de casa y que tu bebé cada día esté más delgado y más débil. Pero volví a mirar la foto y sonreí.

De ahora en adelante Umara solo debería preocuparse de jugar, de reír, de aprender, de ser niño y de desarrollar todo su potencial.

Esa noche ya no miré ninguna otra foto. Y pensé que a menudo estamos tan saturados de información que vemos imágenes como esta en tres segundos y pasamos a otra cosa, sin ser conscientes de lo que supone la desnutrición en la vida de un pequeño, o del esfuerzo de su madre para sacarle adelante.

Unos días después hablé con la gente de UNICEF y me contaron la historia de Fanna, la mamá de Umara y muchas otras historias similares. Algunas tienen un final feliz pero otras, por desgracia, no.

Cada día millones de niños se enfrentan a situaciones de supervivencia extrema. Un pensamiento que frecuentemente tenemos la madres es el de cómo será el mundo en el que les tocará vivir a nuestros hijos. Seguro que os pasa también.

No hay nada que me guste más que ver jugar y reír a mis hijos y mi sueño es que en su mundo, ningún niño muera por causas que se pueden evitar como la desnutrición o la diarrea.

Mi sueño es que los niños vivan en un mundo en el que solo se preocupen de ser niños y que la labor de UNICEF no sea necesaria. Por eso me sumo a #CierraUNICEF. 

Estoy convencida de que ese mundo en el que los niños estén protegidos y nazcan donde nazcan, puedan ser libres y disfrutar de sus derechos, no debe estar tan lejos. Todos podemos hacer algo para contribuir a hacerlo posible. Yo empiezo ya.

Quiero cerrar UNICEF, ¿me ayudas?

Contad conmigo, UNICEF. Cuando ese día llegue yo también sumaré mi voz para gritar con vosotros ¡misión cumplida!

Más información en:  https://www.cierraunicef.es

“Estábamos, estamos, estaremos juntos. A pedazos, a ratos, a párpados, a sueños”

Mario Benedetti


23 ComentariosEnviado por: Sara Carbonero

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