1 marzo 2015

ALGO PARA RECORDAR

Hablemos para no oírnos
bebamos para no vernos
hablando pasan los días
que nos quedan para irnos
yo al bucle de tu olvido
tú al redil de mis instintos

Maldita Dulzura
Vetusta Morla

Marzo ya está aquí. Ha llegado, como suele hacerlo siempre, con rayos de sol que parece se van a quedar unos días, con los primeros estornudos de los alérgicos a las gramíneas, con el cambio de hora que hará que las tardes sean más largas y en general con una dosis de optimismo para todos aquellos que están cansados del frío y los días grises, que no es mi caso :)

Marzo es un mes que me gusta. Es el cumpleaños de mi madre y de mi abuela y además me trae muchísimos recuerdos. Eso me ha pasado este fin de semana.

¿No os pasa a veces que sin que ocurra nada especial un montón de recuerdos vienen a vuestra mente?

Quizá no depende del sitio en el que nos encontremos ni de lo que estemos haciendo sino del momento de la vida que estemos atravesando. A veces estos recuerdos están tan vivos que se transforman en una especie de “déjà vu”, con la diferencia de que no estás en el lugar en el que estabas entonces. En esos momentos revives esa misma situación desde otro prisma, el papel que jugabas hace años ya no es el tuyo, estás ocupando otro rol diferente.

Esto es lo que me ha ocurrido este fin de semana. Ha sido un fin de semana nostálgico, lleno de recuerdos en forma de olores, de sabores, de imágenes. De cosas sencillas que tanta ilusión me hacían, como ver tejer a mi abuela, la risa de mi hermana cuando le hacía cosquillas, el olor a mi plato preferido cuando llegaba a casa del cole…

Ayer sábado, pensando precisamente en los platos de mi madre, recordé uno que me encantaba cuando era niña: La Quiche Lorraine. Todas las semanas, al menos una vez, le pedía que me lo preparara. Con el paso de los años ella me enseñó la receta y los pasos a seguir. Este fin de semana me he animado a hacerla, os cuento lo fácil que es prepararla (sé que os gusta que de vez en cuando comparta con vosotros mis avances en el mundo de la cocina ,-)

recetario

recetas

La Quiche es una tarta, pero salada. Se trata de una receta de la gastronomía francesa, aunque hoy en día ya se come en muchos otros países.

Las hay de diferentes ingredientes. Yo la he hecho como siempre la hacía mi madre: de tomate, cebolla y mozarella. Muy italiana.

INGREDIENTES:

1 Lámina de masa de hojaldre o brisa
4 Huevos
1 Brick de nata pequeño
Sal
Pimienta
Orégano
1 Tomate
3 Cebollas
1 Bola de mozarella
Un puñadito de queso Emmental en hilos

ingredientes

huevos

cebollas

MODO DE HACERLA:

Encender el horno a 180º.

Preparar la cebolla. Se cortan las tres cebollas en tiritas y se ponen a hacer con un chorrito de aceite a fuego medio/bajo para que no se quemen. Una vez que ya estén pochadas las apartamos del fuego y seguimos con el resto de la Quiche.

cebolla

Engrasar el molde que se vaya a utilizar. Elegimos el molde que más nos guste y extendemos bien la masa por él. Subimos bien la masa por las paredes hasta que quede bien cubierto.

masa

Repartir la cebolla encima de la masa.

basecebolla

Cortar el tomate y la mozarella en rodajas, no muy gordas, y colocarlas encima de la cebolla. Primero el tomate y luego la mozarella, al tomate hay que ponerle un poco de orégano por encima.

tomate

montado

Batir en un bol los huevos con la nata. Añadir a la mezcla el queso emmental, la sal y la pimienta. Yo además de eso le suelo echar un chorrito de leche, no sé muy bien para qué pero se lo echo siempre.

huevosynata

Vertemos la mezcla por encima de la tarta y listo.

mezcla

Meter en el horno la mezcla unos 40 minutos aproximadamente. Ya sabéis que el tiempo depende un poco de cada horno. Veréis que la mezcla se hincha y tiene que estar doradita por encima. Al sacarla bajará un poco y estará menos bonita pero riquísima.

horno

Como veis es facilísima de hacer. Yo en esta ocasión la he querido hacer de tomate, cebolla y mozarella pero se puede hacer de lo que más os guste, mis preferidas son:

– Puerro
– Brócoli y queso brie
– Espinacas y espárragos
– Cebolla

También se puede hacer de jamón y queso o bacon, perfectas para los más pequeños.

quichefinal

¡Este es el resultado!

Un sabor, un instante, un aroma… Tantas cosas… ¡Un viaje! como el que solía hacer de niña con mis padres y mi hermana a Madrid. Veníamos mucho a visitar a amigos y familiares, paseábamos por el centro y siempre había una parada obligatoria para mí: la Plaza Mayor. Podía pasarme horas corriendo de un extremo a otro y escondiéndome detrás de los arcos. El Arco de Cuchilleros, cuántas veces me habré hecho una foto en él…

Este fin de semana he vuelto a pasear por allí. Mismas sensaciones pero ¡cómo ha cambiado el cuento! Entonces era mi madre la que corría tras de mí y hoy soy yo la que corre con Martín, que ya es todo un hombrecito y no para quieto.

Mientras le veía cotillear sentado en su sillita sin perder detalle, pensaba en lo mucho que me gustaría volver a mirar con esos ojos a los que todo les llama la atención. Es una pena que con el paso de los años perdamos esa capacidad de sorprendernos por las pequeñas cosas. Vivimos tan deprisa que a menudo pasamos de largo sin detenernos en los detalles, unos detalles que de pequeños, no hace tanto tiempo, nos hicieron muy felices.

martin1

martin2

perro

Un plato, un viaje, un instante y por supuesto una canción. Si tuviera que ponerle banda sonora a una de las etapas más bonitas de mi vida sería cualquier canción de Alejandro Sanz.

Mañana lunes sale su nuevo single: “Un zombie a la intemperie” y me sigue haciendo exactamente la misma ilusión que cada vez que ha sacado uno durante los últimos 20 años.

20 años… ¡Casi nada! La música de Alejandro me recuerda a los viajes en coche en familia, a las tardes estudiando en casa de mi amiga Cristina, a los primeros amores, a los conciertos, los nervios, los gritos, las fotos en las carpetas, las letras que nos sabíamos de memoria y de rebote nuestros padres también.

Es maravilloso que la voz de un mismo artista me pueda transportar a mis quince años, en plena edad del pavo, pero también a mi etapa universitaria, el día que empecé en la tele, un concierto muy especial en el Palacio de los Deportes del año 2010, el nacimiento de mi hijo.

¡Os adelanto que el nuevo single os va a encantar!

alejandrosanz1

alejandrosanz2

Hasta aquí el resumen de mi fin de semana de morriña. Seguro que todos tenéis un olor, un paisaje o una melodía que os recuerda a un tiempo pasado que en la mayoría de los casos pensáis que fue mejor. A veces, deberíamos dejar a un lado ese pensamiento y centrarnos en el presente, disfrutar de lo que tenemos hoy sin lamentar lo que ya no está o lo que ha cambiado. Por supuesto que tenemos muchas más preocupaciones que cuando éramos niños, pero el presente puede ser igual de maravilloso, sólo hay que abrir muy bien los ojos  porque, como dice una buena amiga: todo empieza siempre.

fotofinal

 

Seguimos esta semana con las respuestas.  Un beso enorme.

“En esta escuela del mundo ni siendo malos alumnos repetiremos un año, un invierno, un verano. No es el mismo ningún día, no hay dos noches parecidas, igual mirada en los ojos, dos besos que se repitan”

Wislawa Szymborska



231 ComentariosEnviado por: Sara Carbonero

Post Anterior