Cuando nadie me ve – Sara Carbonero

17 septiembre 2017

I love meditación

“Todo está como lo había dejado en el pasado
la risa doblada junto a los zapatos
y sus mejores amigos
están esperando desde hace tiempo
parece ser que va recordando donde dejo su valor para volver
y donde estaba su niñez.”

La casa de sal, DePedro

Reconozco que la primera vez que escuché la palabra “mindfulness” me sonó a chino. Gracias a una amiga cuyo marido le acababa de regalar por su cumpleaños un curso intensivo empezó a picarme el gusanillo, pero no fue hasta hace cosa de unos meses cuando me animé a practicarlo.

Hoy quería hablaros un poco de esa beneficiosa práctica milenaria que, a pesar de lo lejana que pueda sonar la palabra, debería formar parte de nuestro día a día: la meditación.

Vivimos con tanta prisa y tratando de hacer malabarismos con tantas cosas a la vez que a veces se nos olvida lo importante, parar a respirar y aprender a disfrutar del momento presente.

Seguro que muchas veces habéis experimentado la sensación de paz que se apodera del cuerpo cuando dejamos la mente en blanco y nos olvidamos de todo lo que nos rodea. Algo parecido a ese ‘momento tumbona y nada más’ que tantas veces hemos protagonizado en la playa cuando lo único que nos conecta al planeta Tierra es el sonido de las olas del mar. Pues bien, la meditación es una técnica ideal para alcanzar este estado soñado en cualquier momento (¡sí, hasta en invierno!).

Como os comentaba en uno de mis posts anteriores, hace unos meses decidí darle una oportunidad al yoga, una de las mejores maneras para poner cuerpo y mente en sintonía. Pues bien, además de acabar enamorada de esta disciplina, acabé probando de primera mano la meditación y disfrutando sus beneficios.

¿Que por qué me enganchó esta práctica? Pues porque la meditación permite conectar con uno mismo, mejora la concentración, favorece la relajación tanto física como mental y es perfecta para aliviar situaciones del día a día como la tensión o el estrés. Además, nos ayudará a centrarnos en el presente y a focalizar toda nuestra energía en un único concepto, como por ejemplo, en controlar la respiración. Piénsalo, ¿por qué invertimos tanto tiempo en cuidar nuestro cuerpo y tan poco en cuidar nuestra mente? La meditación es la manera idónea de restaurar este equilibrio interior. Además, lo mejor es que podrás practicarlo en cualquier lugar, ya sea en el salón de tu casa, en el jardín o incluso en la playa (mi lugar preferido para hacerlo actualmente).

También hay que saber que para aprender a meditar se necesita entrenamiento. La mente es como el cuerpo, hay que trabajarla y todo tiene su proceso. En ocasiones podemos sentir un poco de frustración cuando no conseguimos esa sensación de paz a la primera, hay que seguir intentándolo.

Si os ha picado el gusanillo ‘zen’ pero no sabéis por dónde empezar, estos son algunos libros muy recomendables.

50 Ejercicios para Aprender a Meditar (Géraldine Prévot-Gigant): es una guía perfecta para principiantes que quieran probar sin descuidar cosas tan importantes como la postura, la respiración o la mente.

Mindfulness en la vida cotidiana: Donde quiera que vayas, ahí estás (Jon Kabat-Zinn): El autor, considerado el padre del ‘mindfulness’ moderno, nos invita a aplicar la filosofía de la atención plena a cualquier momento de nuestras vidas. Prestar atención al presente y ser más conscientes de lo que nos rodea será su punto de partida. ¡Imprescindible!
Y si te animas a probar con los más pequeños de la casa…

Tranquilos y atentos como una rana (Eline Snel): Este libro me conquistó desde el título. Sus historias y ejercicios son perfectos para ayudarles a relajarse y para enseñarles a concentrarse en lo que hacen. Si tienes un terremoto en casa, ¡lo agradecerás!

 

Como no podía ser de otra manera, también hay ‘apps’ para el móvil que te lo pondrán más fácil.

Headspace, es una de las más completas ya que te guiará durante todo el proceso y además cuenta con cientos de contenidos que te ayudarán a gestionar el estrés, a deshacerte de las relaciones tóxicas, a enfrentarte a momentos de crisis… Eso sí, es en inglés la versión completa cuesta 9,99 € al mes.

En la misma línea encontramos Zenfie o Intimid, ‘apps’ en español que te ayudarán a relajarte y concentrarte con sus sesiones de 10 minutos. Una vez hayas realizado sus meditaciones gratuitas, su precio para suscriptores es similar al de Headspace.

Por último, Breathe2Relax es perfecta para quienes tengan más problemas al llevar el ritmo de la respiración. Te marca los tiempos de inhalación y exhalación y te permite especificar tu nivel de estrés para que logres la frecuencia perfecta. ¿Qué más se puede pedir?

Y por supuesto, Instagram vuelve a demostrar que es la red social por excelencia para inspirarnos (y darnos mucha envidia). Aquí os dejo a dos de mis ‘yoguis’ favoritas:

#AugustAsanas Day 10 is Natarajasana or Dancer’s Pose. 💗 This is a beautiful heart opener that also stretches the hip flexors, the hamstrings on the standing leg, strengthens the arch on the standing foot, opens the shoulder(s), expands the chest and front body and strengthens the back body. This pose is also great for concentration and balance. Here are some tips to help you with the pose. 1. Stand upright in mountain pose. Shift your weight onto one foot and bend the opposite foot at the knee, bringing your heel up toward your seat. Engage the standing leg by feeling all four corners of your foot pressing into the floor. Engage the quadriceps and draw the knee cap up. 2. Grab the inside edge (arch or ankle) of the foot with the hand on the same side of the body as the bent leg. (I’m grabbing lower to extend my top leg straighter. This is how my anatomy works – everyone is different!) 😘 3. Lengthen your tailbone down and engage your core. Begin to push your foot into your hand so it rises up behind and away from you. Keep your left knee hugging in towards your midline and not out to the side. As your foot rises up, tilt your torso forward, maintaining a lift through your chest. 4. Extend your opposite arm forward or up, perhaps finding a mudra that suits you. 5. Remember to breathe. Modify or intensify as you see fit! Use a strap or a towel if reaching your foot or ankle is challenging. Maybe take an overhead grip with one hand or two. 😊 Check in with @coffeeandrainbows tomorrow evening for day 11. Big thanks to the rest of our #AugustAsanas crew – @northcarolina_yogagirl @chintwins @adellbridgesyoga @neyu_ma @rebekahletch and sponsors @aloyoga @tinydevotions and @radhabeauty 💕Wearing @aloyoga 😊 📷by @mguidryphoto 🙏🏻 #aloyoga #beagoddess #seattle #ferry #sunset #haze #bcwildfires #glow #yoga #balance #breathe #flexible #splits #strong #fit #fitness #challenge #yogachallenge #yogateacher #pnw #pacificnorthwest #pnw #pnwonderland

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We aren’t guaranteed tomorrow so I’m appreciating this #moment, right now before Hurricane Irma hits my home. I’m cleaning my house like a mad woman & organizing things like I’ve never done before. Is this normal? I don’t know but it makes me feel better. _ Even though this storm (for me) looks more favorable than it did yesterday, I can’t help but think about all those who have lost everything and those who are about to see their homes and businesses destroyed. It makes me appreciate what I have now more than I ever did before. _ I’m lucky – I could rebuild if I had to. I have family support and opportunities that others don’t. I’ll be okay but for others, their entire country is destroyed. What do you do then? How can you start over? It’s just so heart wrenching to see. Thank you for your prayers and thoughts, please keep them coming. So many people need them right now. _ This photo is a #throwback to this #summer when I was in Jacksonville with my #family. I was #scrolling through my phone just now remembering what a fun day this was. 🙏🏻

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Pero no se trata de que nos obsesionemos con unos horarios imposibles como cuando alguien sale a toda prisa del trabajo para llegar a la clase de ‘spinning’. Se trata precisamente de todo lo contrario, de saber dedicarnos pequeños momentos del día para desconectar, o más bien aprender a conectar con nosotros mismos. Simplemente, “dejar de pensar” y olvidarnos de todo el caos que nos rodea. Creedme, que poco a poco iréis notando los beneficios. ¿A que va sonando mucho mejor? Por último, os dejo algunos consejos que a mi me vienen muy bien:

Ponte cómodo: nada de meditar con vaqueros. Tampoco hay que hacerlo necesariamente en ropa de deporte aunque yo en las fotos que acompañan este post si la lleve porque a continuación me iba a correr un poquito. En realidad cualquier pantalón y camiseta cómoda servirá.

Cuida la postura y mantén una posición de espalda recta y hombros relajados. Evitarás hacerte daño.

Pon el móvil en silencio y apaga el resto de aparatos que puedan distraerte como el ordenador o la televisión. Además, escoge un lugar que te aporte tranquilidad y te haga sentir bien.

Estoy deseando que me contéis qué tal vuestra primera toma de contacto con la meditación.

“En un mundo de plástico y ruido, quiero ser de barro y de silencio”.

Eduardo Galeano


23 ComentariosEnviado por: Sara Carbonero

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