Cuando nadie me ve – Sara Carbonero

17 marzo 2017

Mi finde como anfitriona

“Y ahora  sé cuál fue la fuerza que me ató a ti,
corramos juntos vámonos de aquí
a donde tú quieras”

Manuel Medrano, Afuera del Planeta.

La primavera está a puntito de llegar y eso a todos nos afecta. A algunos les pone de muy buen humor, otros en cambio sufren la llamada astenia primaveral.
Yo, por ejemplo, sé que se acerca el buen tiempo cuando empiezan a llamarme mis amigos diciendo que van a venir a visitarme 😉

Oporto es una ciudad maravillosa a la que siempre apetece escaparse, pero es cierto que si el clima acompaña se pueden hacer muchos más planes. Me gusta mucho ser anfitriona, me divierte. Soy de esas personas que intento estar encima de cada detalle y me gusta que todo salga bien, no de cualquier manera. En ocasiones un poco pesada, puedo llamar veinte veces a un sitio si tengo alguna duda. Cuando se trata de recibir amigos dejo poco a la improvisación y suelo preparar una agenda en la que apenas sobra tiempo para darse una ducha 😉

Esto mismo es lo que hice el fin de semana pasado. Ocho amigas vinieron a celebrar una despedida de soltera. Esto de las despedidas de soltera también es muy personal, ¿eh? Yo por ejemplo odio las “cosas” en la cabeza, los restaurantes en los que sirven panes con forma de “cosas” y en definitiva todo lo que tiene que ver con esta temática. Que levante la mano quien no haya tenido alguna de estas experiencias.

Tratando de huir de todo esto y aprovechando que a la novia le gusta bastante el mundo del vino y las bodegas, preparé un fin de semana de sensaciones.

Mis amigas se alojaron en mi Guest House preferida. La descubrí el año pasado y desde entonces la recomiendo siempre. Se llama Casa das Laranjas. Situada en la zona de Foz, en la rua das Laranjeiras, muy cerquita de mi casa. A cinco minutos paseando del mar. Esta casa tiene cuatro dormitorios dobles con baño, cada habitación tiene su llave pero además la casa cuenta con un salón enorme y precioso, una cocina donde puedes guardar comida si quieres y varios patios. La descripción me ha quedado un poco de agencia pero lo mejor de esta casa es el trato de Rosario, su dueña, que te prepara el desayuno con mucho amor. En definitiva tienes todas las comodidades de un hotel pero la sensación de estar en una acogedora casa.

Uno de los platos fuertes del fin de semana fue hacer un crucero turístico, el paseo en barco que recorre los seis puentes de la ciudad. Si vienes a Oporto y te apetece navegar el Duero o el Atlántico te van a ofrecer varias opciones. Puedes escoger dar el paseo en un yate, un barco de vela, una lancha motora… Hay una gran variedad. Nosotras nos decantamos por el más auténtico de todos: el barco rabelo.

Los rabelos se utilizaban para transportar las barricas de vino desde los viñedos del Valle del Duero hasta las bodegas de Vila nova de Gaia, localidad que está separada de Porto por el Puente Luis I, uno de los lugares emblemáticos de la ciudad.

Nuestro paseo duró una hora aproximada y es una de esas experiencias que siempre vamos a recordar. Ya estoy deseando repetir.

A la hora de elegir el sitio en el que íbamos a comer tuve dudas. Esta ciudad presenta una oferta gastronómica muy amplia. Finalmente nos decantamos (nunca mejor dicho) por seguir con la ruta del vino y fuimos a la bodega Graham’s (Graham’s Port Lodge), una de las más antiguas de la ciudad, fue fundada en el año 1820. Lo mejor de este lugar, aparte de su comida servida en el restaurante Vinum, es que pudimos hacer una cata de vinos y una visita la parte de la bodega. Yo ya había estado anteriormente pero impresiona ver las dimensiones de las cubas y las barricas.

Por la noche a la novia le esperaba una sorpresa terrorífica, bueno, a ella y a todo el grupo. Hace unos meses descubrí “Porto Exit Games” gracias a unos  amigos que nos llevaron el día de mi cumpleaños. Se trata de una actividad pensada para hacer en grupo. El escenario es el siguiente: un grupo de personas encerrado en un piso, móviles en la caja fuerte cerrada con llave, sesenta minutos por delante y unas pruebas (bastante difíciles) que hay que superar para lograr escapar de esa habitación. En este caso, como yo sabía que algunas de mis amigas son un poco miedosas, elegí la prueba llamada “Sacrifice”. No os puedo contar mucho ni siquiera dejan hacer fotos en el lugar para no dar ninguna pista.  Solo os diré que nos reímos y pasamos miedo a partes iguales, pero no penséis que es una especie de “Casa del Terror”, no tiene que ver con eso sino con la habilidad y la intuición, es una especie de realidad virtual en la que tú eres el protagonista. Nosotras tuvimos la adrenalina a tope desde que entramos hasta que salimos. No os puedo contar tampoco cómo conseguimos salir, tuvimos que sufrir un poquito. Si alguien después de leerme se anima y lo hace que me cuente por favor sus impresiones 😉

Aprovechamos que estábamos en la zona de Baixa (centro histórico) para cenar en un restaurante que llevaba tiempo queriendo conocer: Raiz. Una amiga me había contado que era un sitio muy divertido para este tipo de ocasiones y no me engañó. Buen ambiente, buenísima comida (la hamburguesa vegetariana y las pataniscas de bacalhau increíbles) y relación calidad precio genial. Nos pasamos la mitad de la cena comentando la experiencia que acabábamos de vivir encerradas en el piso.
Después de cenar mis amigas querían conocer la noche portuense (será de las pocas que les falta por conocer ;-)) y aunque el sábado no es el mejor día para salir ya que hay muchísima gente por todos sitios, las acompañé hasta un pub llamado “Casa do livro” (no me digáis que no es un gran nombre para un bar de copas, “mamá, me voy un ratito a la casa del libro”… 😉 . En realidad no estaríamos mintiendo porque antes de ser un bar fue una antigua librería y el local conserva todavía parte de esa esencia.

Situado en la Rua Galerias Paris, resultó ser un lugar muy recomendable, a pesar de que una está ya muy desentrenada y aguanté apenas treinta minutos allí. Ambiente muy agradable, cócteles ricos… La música me pareció buena y muy variada, puedes escuchar desde clásicos disco de los 80 y los 90 hasta música mas actual: R&B, Funk… Muito gira.

Como podéis leer el sábado fue bastante completo, así que para el domingo no preparé a mis amigas demasiados planes. Consciente de que algunas despertarían a la hora de comer, quedamos directamente en la Praia da Luz, otro de mis clásicos. En esta ocasión se sumaron al plan mis tres chicos para tener un fin de fiesta perfecto.

Del restaurante Praia da Luz ya os he hablado en alguna ocasión. Es uno de los primeros sitios que conocimos cuando llegamos aquí y nos dio tan buenas sensaciones en aquellos momentos recién llegados que siempre que podemos repetimos. Allí hemos sido testigos de innumerables puestas de sol y esta vez nos llevamos otra para la colección.

Muchos me contáis que vais a viajar este puente a Oporto, así que espero que este post os sirva un poquito para coger alguna idea. También lo he escrito con esa intención. Esta ciudad está llena de rincones mágicos y además el tiempo va a acompañar. Aprovecho para dar las gracias por si me estuviera leyendo a Teresa, mi cómplice a la hora de organizar este fin de semana tan divertido. Y a mis amigas, ¿qué os puedo decir? Gracias infinitas por vuestra compañía y por haber venido a calmar mi “saudade”. Os adoro.

Ahora me toca seguir pensando planes pues este fin de semana recibimos otra visita muy especial 😉

¡Un beso enorme!

 

 

“No duermas para descansar, duerme para soñar. Porque los sueños están para cumplirse”

Walt Disney


46 ComentariosEnviado por: Sara Carbonero

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